La apuesta de diamantes que catapultó a azValor

La apuesta de diamantes que catapultó a azValor

La gestora acumula un patrimonio de 1.600 millones con solo 15 meses de vida

Los fundadores de azValor vivieron hace justo un año uno de los momentos más delicados de sus carreras. Álvaro Guzmán de Lázaro, Fernando Bernad y Beltrán Paragés habían dejado en 2014 la firma donde se labraron su prestigio profesional: Bestinver. Las disputas del gestor estrella, Francisco García Paramés, con los propietarios (la familia Entrecanales), provocaron el divorcio más sonado en el sector de la gestión de activos.

Estos tres profesionales siguieron los pasos de Paramés, pero sus contratos fijaba un periodo de no competencia inferior al de su jefe. Una vez cumplido, montaron su propia gestora, azValor, con todo el mercado esperando la incorporación inminente de Paramés, que acabó creando su propio proyecto.

azValor echó a andar en octubre de 2015, pero solo cuatro meses después del lanzamiento la situación era crítica. Los gestores habían apostado por el castigado sector de las materias primas. Sin embargo, las dudas sobre la fortaleza del crecimiento mundial habían vuelto a dañar a este sector, que no levantaba cabeza. El fondo estrella que lanzaron, azValor Internacional perdía un 20%. Al cierre del ejercicio el fondo se había revalorizado un 20,3%, convirtiéndose en el mejor del mundo para su categoría.

La apuesta de diamantes que catapultó a la gestora azValor

Pregunta. ¿Temieron entonces por la viabilidad del proyecto?

Respuesta. No. Nuestra filosofía de inversión en valor se basa en la identificación de compañías que pueden generar retornos en el largo plazo. Para nosotros, una corrección de mercado no es una amenaza sino una oportunidad.

P. ¿Qué apuestas de inversión mantuvieron entonces contra viento y marea?

R. Una de nuestras inversiones fue Petra Diamond, una compañía especializada en la extracción de diamantes. La compramos por 60-70 peniques, y llegamos a tener cerca del 1% de la firma. En unos meses pasó a valer más de 170 peniques, por lo que optamos por vender.

P. ¿Qué otras compañías del sector de las materias primas tuvieron en cartera?

R. Construimos una fuerte posición en Rio Tinto, el productor más eficiente del mundo en extracción de mineral del hierro. Las acciones pasaron de 16 a 34 libras. En la compañía minera Antofagasta llegamos a tener el 7% del fondo, cuando estaba a 3,5 libras y ahora está en 8 libras. Otro buen ejemplo es Stillwater Mining, uno de los grande productores de paladio. Compramos a 5 dólares, y ha recibido una opa por parte de Sibanye a 17 dólares.

P. ¿Cuáles son las principales diferencias de la situación que teníais en Bestinver y la actual?

R. Son dos, fundamentalmente. Por una parte el tamaño. En Bestinver llegamos a gestionar más de 10.000 millones. Eso no va a suceder, porque creemos que con menor tamaño es más fácil generar rentabilidad. La segunda es que algunas iniciativas que se nos ocurran, las podemos aprovechar. Allí teníamos todo el foco en la gestión y ahora, al ser los dueños de la compañía, podemos estar más abiertos a propuestas de nuestros clientes.

P. ¿Qué tipo de propuestas?

R. Productos distintos, que estamos valorando lanzar. Vehículos que tienen un poco menos de restricciones. Vamos a analizar productos con mayor libertad en cuanto a plazos y comisiones. En Bestinver, por ejemplo, tuvimos un fondo de inversión libre, que te da más facilidades.

P. ¿Les ha sorprendido más las rentabilidades obtenidas o la capacidad de atracción de dinero?

R. Las dos cosas. Sinceramente, si a principio de 2016 me dicen que voy a hacer un 20% de rentabilidad, no me lo habría creído. Con hacer un +5% o -5% me habría dado por satisfecho. En cuanto a la captación de fondos, no nos habíamos puesto un objetivo, pero es verdad que los datos han sido espectaculares. La ventaja de este tipo de negocio es que la estructura de costes es casi igual para gestionar 100 millones de euros que para gestionar 1.000 millones.

P. ¿Qué ha sido determinante para atraer a tantos inversores?

R. Cuando salimos de Bestinver teníamos 35.000 clientes, pero éramos conscientes de que empezábamos de cero. En este sentido, la labor de Beltrán Paragés, director de relación con los inversores, es fundamental. Él ha transmitido a los clientes la filosofía de inversión, que conlleva el aceptar que fondo pueda sufrir importantes pérdidas en momentos puntuales. Eso ha hecho que la gente que ha traído su dinero con nosotros haya reaccionado bien en los momentos malos.

P. ¿Cómo ve la situación actual del mercado?

R. Las valoraciones están relativamente altas. La Bolsa americana lleva siete años de subidas ininterrumpidas. Los márgenes de beneficios están en niveles elevados y, por último, hay tipos de interés bajísimos, que ha llevado a mucha gente a comprar Bolsa, huyendo de los bonos. Estos cuatro elementos nos lleva a ser cautelosos.

P. ¿Qué compañías les gustan?

R. Tenemos una parte del fondo en compañías mineras de oro, porque creemos que es un activo sustituto del dinero, y que funciona bien en situaciones como la actual.

Cinco Días.