Bolivia: Momento de evaluar el sector financiero

Bolivia: Momento de evaluar el sector financiero

|
bolivia sector financiero

Por: Armando Álvarez

A fines de 2014, el Gobierno estableció niveles mínimos de cartera que las instituciones bancarias deben alcanzar hasta diciembre de 2018, en los sectores productivos y de vivienda de interés social. Para los denominados bancos múltiples el nivel mínimo de cartera a alcanzar en los mencionados sectores es del 60% y para los denominados bancos Pyme del 50%.
Según cifras de la ASFI, que no consideran al Banco Unión por tratarse de un banco público, a diciembre de 2016, los bancos múltiples tenían una cartera de  14.900 millones de dólares y los bancos Pyme de  1.160 millones de dólares. El porcentaje del total de cartera colocado en los sectores productivos representaba alrededor del 40%, para los primeros, y del 44%, para los segundos. Dividiendo el porcentaje que aún les resta para alcanzar los niveles mínimos establecidos entre los dos años de plazo que tendrían para ello, en la presente gestión los bancos múltiples tendrían que concluir el año con un porcentaje de cartera colocada en el sector productivo sobre el total de su cartera del 50% y los bancos Pyme del 47%.
Al concluir el mes de agosto de la presente gestión, el porcentaje de cartera colocada en los sectores productivos por parte de los bancos múltiples representaba el 41% del total de su cartera y por parte de los bancos Pyme el 47%. Es decir, que a los bancos múltiples les quedarían cuatro meses para alcanzar la meta del 50%, en tanto que los bancos Pyme ya la habrían logrado. Al mencionado mes, la cartera de los bancos múltiples alcanzó 16.900  millones de dólares, de los cuales 6.900 millones estaban colocados en los sectores productivos y  10.000 millones de dólares en los no productivos (comercio, servicios y consumo).
Para alcanzar la meta del 50%, sin afectar el monto de cartera ya colocado en los sectores no productivos, los bancos múltiples tendrían que prestar en el período septiembre-diciembre cerca de 3.000 millones de dólares únicamente a los sectores productivos, monto que es bastante superior a los 2.000 millones de dólares, que habría crecido su cartera total en el período enero – agosto (en realidad  1.400 millones de dólares, ya que a inicios del año la cartera del Banco Pyme Los Andes Procredit S.A., de 600 millones de dólares fue adquirida por el Banco Mercantil Santa Cruz S.A.).
Sin embargo, en el período de enero a agosto, debido a la menor capacidad de ahorro del público y de las empresas, como consecuencia de la caída de los ingresos por exportaciones y el menor crecimiento económico, los depósitos del público crecieron apenas en 700 millones de dólares (en toda la gestión 2016 crecieron 1.480 millones) de dólares.
Por otra parte, al mes de agosto, de cada 100 bolivianos captados por los bancos múltiples y bancos Pyme, 93 estaban colocados en créditos, no contando, por tanto, con margen para seguir prestando, a menos que los depósitos del público se incrementen significativamente, lo que es improbable que suceda a pesar del aumento que se observa en las tasas de interés pasivas.
 Frente a la inminente imposibilidad de que la cartera de los bancos múltiples pudiera crecer en  3.000 millones de dólares en cuatro meses, por no contar con los recursos para ello, la única forma de que cumplan la meta del 50% sería recomponiendo la cartera de créditos, lo que implicaría reducir el monto de cartera colocada en los sectores no productivos.
Ante un contexto económico bastante distinto del que se tenía cuando los precios del petróleo WTI rondaban los 100 dólares el barril (actualmente rondan los 50), sería prudente evaluar los términos y el plazo otorgado a las instituciones bancarias para alcanzar los niveles mínimos de cartera en los sectores productivos, ya que de mantenerse los sectores de comercio y servicios podrían enfrentar una contracción al no tener acceso a financiamiento, situación no deseable, considerando que dichos sectores han tenido una contribución nada despreciable en el crecimiento del 3,3% del PIB registrado al primer trimestre del año, el que, cabe resaltar, fue el más bajo en siete años.

Comments

comments

Por: Armando Álvarez

A fines de 2014, el Gobierno estableció niveles mínimos de cartera que las instituciones bancarias deben alcanzar hasta diciembre de 2018, en los sectores productivos y de vivienda de interés social. Para los denominados bancos múltiples el nivel mínimo de cartera a alcanzar en los mencionados sectores es del 60% y para los denominados bancos Pyme del 50%.
Según cifras de la ASFI, que no consideran al Banco Unión por tratarse de un banco público, a diciembre de 2016, los bancos múltiples tenían una cartera de  14.900 millones de dólares y los bancos Pyme de  1.160 millones de dólares. El porcentaje del total de cartera colocado en los sectores productivos representaba alrededor del 40%, para los primeros, y del 44%, para los segundos. Dividiendo el porcentaje que aún les resta para alcanzar los niveles mínimos establecidos entre los dos años de plazo que tendrían para ello, en la presente gestión los bancos múltiples tendrían que concluir el año con un porcentaje de cartera colocada en el sector productivo sobre el total de su cartera del 50% y los bancos Pyme del 47%.
Al concluir el mes de agosto de la presente gestión, el porcentaje de cartera colocada en los sectores productivos por parte de los bancos múltiples representaba el 41% del total de su cartera y por parte de los bancos Pyme el 47%. Es decir, que a los bancos múltiples les quedarían cuatro meses para alcanzar la meta del 50%, en tanto que los bancos Pyme ya la habrían logrado. Al mencionado mes, la cartera de los bancos múltiples alcanzó 16.900  millones de dólares, de los cuales 6.900 millones estaban colocados en los sectores productivos y  10.000 millones de dólares en los no productivos (comercio, servicios y consumo).
Para alcanzar la meta del 50%, sin afectar el monto de cartera ya colocado en los sectores no productivos, los bancos múltiples tendrían que prestar en el período septiembre-diciembre cerca de 3.000 millones de dólares únicamente a los sectores productivos, monto que es bastante superior a los 2.000 millones de dólares, que habría crecido su cartera total en el período enero – agosto (en realidad  1.400 millones de dólares, ya que a inicios del año la cartera del Banco Pyme Los Andes Procredit S.A., de 600 millones de dólares fue adquirida por el Banco Mercantil Santa Cruz S.A.).
Sin embargo, en el período de enero a agosto, debido a la menor capacidad de ahorro del público y de las empresas, como consecuencia de la caída de los ingresos por exportaciones y el menor crecimiento económico, los depósitos del público crecieron apenas en 700 millones de dólares (en toda la gestión 2016 crecieron 1.480 millones) de dólares.
Por otra parte, al mes de agosto, de cada 100 bolivianos captados por los bancos múltiples y bancos Pyme, 93 estaban colocados en créditos, no contando, por tanto, con margen para seguir prestando, a menos que los depósitos del público se incrementen significativamente, lo que es improbable que suceda a pesar del aumento que se observa en las tasas de interés pasivas.
 Frente a la inminente imposibilidad de que la cartera de los bancos múltiples pudiera crecer en  3.000 millones de dólares en cuatro meses, por no contar con los recursos para ello, la única forma de que cumplan la meta del 50% sería recomponiendo la cartera de créditos, lo que implicaría reducir el monto de cartera colocada en los sectores no productivos.
Ante un contexto económico bastante distinto del que se tenía cuando los precios del petróleo WTI rondaban los 100 dólares el barril (actualmente rondan los 50), sería prudente evaluar los términos y el plazo otorgado a las instituciones bancarias para alcanzar los niveles mínimos de cartera en los sectores productivos, ya que de mantenerse los sectores de comercio y servicios podrían enfrentar una contracción al no tener acceso a financiamiento, situación no deseable, considerando que dichos sectores han tenido una contribución nada despreciable en el crecimiento del 3,3% del PIB registrado al primer trimestre del año, el que, cabe resaltar, fue el más bajo en siete años.

Comments

comments